24 de marzo Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia
En esta fecha recordamos a las víctimas de la última dictadura militar, que usurpó el gobierno del Estado Nacional Argentino entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983.
El 24 de marzo de 1976 comenzaba en la Argentina una de las épocas más oscuras de la historia. En la madrugada de ese día, superiores de las Fuerzas Armadas tomaron el poder a través de un golpe de Estado y derrocaron al entonces gobierno constitucional de Isabel Perón. De esa forma, comenzó una dictadura cívico-militar que duró hasta 1983.
Pasadas las tres de la madrugada de aquel 24 de marzo, la voz del Teniente General Jorge Rafael Videla irrumpió por cadena nacional. Acompañado por el Almirante Eduardo Massera y el Brigadier General Orlando Agosti.
Videla pronunció las primeras medidas que comenzaban a regir a partir de ese entonces. Entre éstas, se disponía la caducidad de los mandatos de Presidente de la Nación, de gobernadores y vicegobernadores, diputados e intendentes. Este golpe de Estado fue presentado como “Proceso de Reorganización Nacional”, con un programa de tres etapas fundamentales: orden institucional, revalorización de la autoridad y consolidación del proceso.
El primer objetivo de la Junta Militar de Videla, Massera y Agosti fue desarticular las luchas, la organización de la clase obrera, controlar las demandas y cuestionamientos que generarían el segundo objetivo, que fue la imposición de un modelo económico antiobrero. Su aplicación trajo consecuencias sociales, como el cierre de fábricas, desocupación, deteriorando las condiciones de vida de los trabajadores y de la población. La clase obrera venía soportando una dura represión, pero desde ese día se inició la mayor persecución desde sus orígenes en el siglo XIX.
Nunca, como en el período 1976-83, se alcanzó lo que ahora conocemos como terrorismo de estado, nunca como entonces se llegó al nivel de exterminio de miles de hombres, mujeres y niños. La sociedad argentina se vió sometida por la dictadura militar a la persecución política, la cárcel, la tortura y la desaparición de personas.
El segundo objetivo del golpe militar -imponer el proyecto económico- estuvo encarnado en la figura del Ministro de Economía, José A. Martínez de Hoz y fue elaborado como un programa de “modernización del aparato productivo y racionalidad”. En la práctica, esto se manifestó en un lenguaje economicista que explicaba y trataba de justificar el proyecto de apertura económica, con el fin de atraer inversiones de capitales que concretaran la reestructuración económica. Todo se tradujo en una crisis económica que fue en aumento, con fábricas cerradas, miles de desocupados y una deuda externa que endeudó al país por años.
En el transcurso de la Dictadura de las Fuerzas Armadas estuvieron signados por una constante violación de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y terrorismo de Estado que funcionó para el gobierno militar de facto como médula y ánimo social del Estado argentino. Esta modalidad de gobierno de facto y su respectivo modus operandi, a su vez formaban parte de un plan mayor conocido como Plan Cóndor, el cual ya operaba en toda Latinoamérica y funcionaba como coordinación entre las distintas dictaduras que en esos años se habían instaurado en otros países del Cono Sur, entre ellos Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil.
Las consecuencias de la represión son conocidas: 30.000 desaparecidos, miles de muertos, torturados, secuestrados, robo de niños y todo el tipo de aberraciones. El 24 de marzo de 1976 representa la muerte, la corrupción, la persecución, el exilio.
El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia es una fecha en la que se conmemora y busca mantener vivos en la reflexión y memoria colectiva los tristes acontecimientos producidos en aquel período.









Existen espacios que contienen diferentes significaciones del pasado y por ello se intenta marcarlos, llenarlos de sentido y convertirlos en vehículos de memoria. Están los espacios físicos donde ocurrieron acontecimientos como los centros clandestinos que hoy son sitios de memoria. Y también están los intentos de conmemorar eventos y a los protagonistas del pasado, con iniciativas de establecer monumentos, dar nombres a calles y plazas, construir memoriales y museos. Pero ¿que pasa con estas marcas o señalizaciones territoriales en nuestra ciudad?
El Prof. Julio Rojas nos presenta una visión sobre MALVINAS Y LA REPRESENTACIÓN DE LA MEMORIA DE LOS DESAPARECIDOS «Las marcas territoriales en Maipú»
Agradecemos al Prof. Julio Rojas por cedernos este artículo que fue presentado en el Visitador Digital- Boletín Cultural de Maipú – Prof.Gustavo Anessi y que ahora pasa formar parte de nuestra Biblioteca.
Te recomendamos novelas, cuentos, investigaciones, poemas… La literatura siempre tuvo su mirada puesta sobre aquellos años en donde en la Argentina imperaba la oscuridad de la razón. Te ofrecemos una lista de libros fundamentales, para que la sentencia “Nunca más” sea para siempre.
- La Casa de los Conejos, de Laura Alcoba
- La Biblioteca Roja. Brevísima relación de la destrucción de libros, de Agustín Berti, Gabriela Halac y Tomás Alzogaray Vanella
- De vuelta a casa. Historias de nietos restituidos, de Analía Argento
- La voluntad: una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina, de Eduardo Anguita y Martín Caparrós
- Nunca más, informe final de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, por la CONADEP
- 76, de Félix Bruzzone
- Disposición Final, de Ceferino Reato
- El fin de la historia, de Liliana Heker
- Los desaparecidos de la Iglesia: el clero contestatario frente a la dictadura, de María Soledad Catoggio
- A veinte años, luz, de Elsa Osorio
- Aparecida, de Marta Dillon
